La carencia de tráfico rodado de vehículos, las numerosas calas de aguas cristalinas, el buceo para descubrir un fondo marino de gran valor ecológico, el paseo por las vetustas calles donde parece que se paró hace mucho el reloj del tiempo y una gastronomía exquisita basada en los productos del mar, donde el caldero tabarquino es su plato más representativo, invitan a disfrutar de unas jornadas inolvidables en un lugar único en España como es Tabarca. Para ello nada mejor que alojarse en el HOTEL CASA DEL GOBERNADOR, construido en 1993, que dispone de 14 habitaciones dobles con baño, teléfono y vistas al mar, existiendo un salón polivalente ideal para reuniones de trabajo, seminarios, etc. dentro de un marco alegre y luminoso bajo una decoración muy mediterránea.